Una Celebración de Amor Propio

Confieso: he cometido errores. También he sangrado y he sudado y he estornudado. He perdido el aliento y he recuperado mi aliento. Me he dormido. Y me he despertado. Basado en lo que he aprendido últimamente, resulta que cometer errores, como todas estas otras acciones, es natural. El hecho que he cometido errores significa que soy humanx. No una persona humana mala o tonta. Solamente humana.

Así y todo, el decir “solo” humana no funciona aquí tampoco. Mis errores demuestran en realidad que soy fuerte. Soy una persona con la capacidad de aprender y crecer con cada decisión que tomo y por todo lo que vivo. Y eso es bastante increíble.

Como sobreviviente de la violencia, no siempre uso palabras como “fuerte” e “increíble” para describirme a mi mismx. Tengo muchos remordimientos, acerca de haberme metido en situaciones difíciles y acerca de algunas de las maneras de cómo me salí de ellas. A veces pienso de mi como una persona mala por haber tomado las decisiones que tomé para ayudarme a sobrevivir.

Pero eso es la cosa – sobreviví. Y eso es algo por el cual celebrar. Merezco celebrar mi supervivencia, como un acto de amor a mi mismx. En CUAV, hemos pasado los últimos tres meses del año cubriéndonos en amor propio, utilizando la metáfora de la Telaraña del Amor Propio. Para nosotros, una parte principal del amor propio es honrar como llegué hasta hoy en día. Como la araña, he construido mi telaraña de la mejor manera que sabía. Eso quiere decir que no hay necesidad de remordimientos. Eso quiere decir que es hora de celebrar.