Pidiendo y creciendo

He estado pidiendo cosas. Mas que nada, cosas pequeñas. Le he pedido a compañeres del trabajo que me pasen una pluma que no puedo alcanzar en vez de pararme por ella. Le he pedido a mi amiga que me deje saber si tengo comida en mis dientes como no tenia espejo para verme. Y claro, estas peticiones pequeñas no llevaron a cambios drásticos en mi vida, pero si me la hicieron un poco más fácil.

Entonces estoy tomando este momento para darme crédito por pedir, aunque sea solo cosas pequeñas. Cada petición comienza conectándose con mis emociones, determinando lo que quiero, y siendo directe y clare acerca de lo que se que es mejor para mi. Y como alguien que a sobrevivido la violencia doméstica, es mas o menos valioso sentir que merezco lo que quiero. Espera, borra “mas o menos”-es verdaderamente de mucho valor que comunique lo que quiero. Empoderandoe para hacer peticiones puede llevar a cambios significantes en mi vida mientras pido lo que necesito para crear el tipo de vida que merezco vivir. Pero no siempre se trate de ponerme presión para completamente transformar i vida. Cultivar esa habilidad puede comenzar a diario, pidiendo cosas aparentemente simples que me ayudan a crecer, poco a poco.

En CUAV, estamos acabando el año con una serie de tres meses de hacer peticiones. Estamos usando la reina abeja como metáfora, basado en nuestra creencia que todes somos reinas abejas con la habilidad de tomar control de nuestras propias vidas. Puede ser abrumante pensar en hacer peticiones, pero se siente un poco mas fácil darme cuenta que pido por cosas a cada rato. Mis peticiones serán pequeñas pero nunca insignificante.